RAZONES
Telarañitas de cosquillas en la espalda y un viejo recuerdo de un abrazo caluroso y apapachador. Tal vez los ruiditos del platillo de la batería, la voz medio trágica medio acostumbrada a la pena medio dormida medio sufrida y medio cantada, a media voz. Esas ganas de sonreír que se quedan detenidas en la parte trasera de la quijada y que no alcanzan a romper la barrera invisible, no tienen suficientes fuerzas para levantar medianamente los labios. Un recuerdo olvidado: la cicatriz de una cortada que algún día debió ser fea y lucir peligrosa, tal vez un par de lágrimas y ardor al viento, ardor al lavarse las manos, sobre todo con ese jabón de limón para los platos. Un roce. El vacío como una presión en la cabeza pero desde adentro, especialmente en la cara. El perezoso dolor de la raíz del pelo y del vello cuando lleva tanto tiempo sin moverse y ese deseo de revolverlo así duela un poquito. La incómoda inutilidad de un pie dormido y ese deseo de moverlo así duela un poquito. El dolor en la parte alta del abdomen, bajo el plexo solar y las ansias de rascarse directamente en el huesito de la risa cuando hay exceso o hubo un golpe. El hermoso descanso al cerrar los ojos cuando están ardiendo y no se pueden mantener abiertos. La incomparable sensación del giro del mundo y el movimiento de los edificios después de dar más vueltas de las posibles y menos de las necesarias para revolver el estómago. El toque del dulce perfectamente equilibrado en el lugar exacto en el que la lengua se contrae con pudor contra el paladar y alcanza a obligar a los ojos a cerrarse y olvidar por un momento que en el mundo hay algo más que ese sabor. La expansión des-opresiva de la nariz después de lograr un estornudo, finalmente. El suave cansancio de los movimientos involuntarios al golpear bajo la rodilla, al sentir un escalofrío o al temblar de frío. Los ruidos de la saliva. La pausada pesadez elegida al descansar los músculos del cuerpo. La fuerza al contraer los músculos hacia sí mismos. Un arañazo de cariño. No estando en el planeta si te vas a perder mucho.



